El Corgi Galés de Pembroke es una raza de perro pequeña y robusta originaria del Reino Unido, desarrollada en Gales como perro de pastoreo. Reconocido definitivamente por la FCI con el número 39, pertenece al grupo 1, dedicado a los perros de pastoreo y perros de trabajo, y se encuadra en la sección de perros de pastoreo. Con el paso del tiempo, ha pasado de ser un eficaz conductor de ganado a convertirse también en un perro de compañía muy conocido, sin perder por ello su carácter activo, inteligente y trabajador.

Origen

El Corgi Galés se desarrolló en Pembrokeshire, en Gales, donde fue utilizado durante siglos para guiar al ganado. Su trabajo consistía en conducir a los animales mordisqueando sus talones y ladrando, una función para la que resultaba especialmente útil por su rapidez, su inteligencia y su escasa altura, que le permitía moverse por debajo del ganado y evitar las patadas.

Se considera una de las razas más antiguas de Gran Bretaña. Existen distintas hipótesis sobre su origen. Una sostiene que los corgis descienden del perro de los visigodos, introducido en Gales por los vikingos alrededor del siglo IX. Otra posibilidad es que esta variedad llegara a Gales con los tejedores flamencos en el siglo XII. En cualquier caso, la raza quedó estrechamente ligada al trabajo ganadero y a la vida rural de la región.

Durante un tiempo, el Corgi Galés de Pembroke y el Corgi Galés de Cardigan se cruzaron libremente. No fue hasta la década de 1930 cuando los criadores comenzaron a acentuar sus diferencias, y en 1934 ambas variedades fueron reconocidas oficialmente como dos razas separadas.

Reconocimiento

El Corgi Galés de Pembroke está reconocido definitivamente por la FCI desde el 13 de noviembre de 1963. Su estándar vigente está fechado el 16 de junio de 2022 y su idioma original es el inglés. Dentro de la clasificación de la FCI, pertenece al grupo 1, correspondiente a los perros de pastoreo y perros de trabajo, y no requiere prueba de trabajo según esa clasificación.

Características físicas

El Corgi es un perro pequeño, fuerte y de constitución robusta. Presenta una apariencia de vigor y fortaleza en un cuerpo de reducidas dimensiones. La cabeza recuerda a la de un zorro y su expresión es alerta e inteligente.

La altura habitual se sitúa entre 25 y 30 cm. El peso suele estar entre 11 y 14 kg, y también se menciona un peso medio de alrededor de 13,6 kg. Su cuerpo es largo en relación con la altura, y esa combinación de tronco alargado y patas cortas forma parte de su silueta característica.

El pelaje es de longitud media o de doble capa, denso y resistente a las inclemencias del tiempo. La capa interna es suave y clara, mientras que la externa es más áspera. Se describen colores como rojo, sable, marrón y negro con manchas, y también negro y fuego, por lo general con marcas blancas.

La cola es corta de forma natural en algunos ejemplares. En otros casos se ha amputado tradicionalmente casi por completo, aunque esta práctica ha sido prohibida en algunos países europeos.

Carácter y comportamiento

El Corgi es un perro muy inteligente, alerta, activo y trabajador. También se describe como cariñoso, leal y con una gran personalidad. Aunque hoy es frecuente verlo como perro de compañía, conserva rasgos muy claros de perro de pastoreo, lo que se refleja en su energía, su capacidad de aprendizaje y su necesidad de mantenerse ocupado.

Suele disfrutar de la compañía humana y se adapta bien a distintos entornos, desde apartamentos urbanos hasta zonas rurales, siempre que reciba el ejercicio y la atención que necesita. Puede ser un compañero adecuado para niños si se le trata correctamente. También actúa como buen perro de guardia y tiende a ladrar para alertar de situaciones inusuales.

Su temperamento combina independencia y apego a las personas. Esa mezcla hace que sea un perro adaptable, pero no pasivo. Necesita participar en la vida diaria y contar con una rutina que le permita moverse, observar y trabajar de algún modo.

Actividad y capacidades

Pese a su talla, el Corgi galés no es un perro poco activo. Fue criado como un perro de pastoreo poderoso y trabajador, y necesita ejercicio regular para mantenerse equilibrado. Su cuerpo bajo puede dar una impresión engañosa, ya que conserva agilidad y capacidad de movimiento en las tareas diarias.

Puede participar en agility, obediencia, flyball, rastreo, pruebas de espectáculo y eventos de pastoreo. Sus instintos de pastoreo y su capacidad de entrenamiento también pueden valorarse en pruebas no competitivas. Se indica además que, si está sano y en forma, puede alcanzar velocidades de hasta 25 millas por hora.

Cuidados

El cuidado general del Corgi incluye atención regular a las orejas, los dientes y las uñas. Conviene revisar las orejas semanalmente para detectar signos de infección y asegurarse de que estén limpias y sanas. También es recomendable cepillar los dientes con frecuencia. Las uñas deben cortarse regularmente para evitar problemas derivados de un crecimiento excesivo.

Además del mantenimiento físico, necesita ejercicio constante. La falta de actividad puede afectar a su estado general, especialmente en una raza criada para trabajar y moverse con agilidad.

Peluquería del Corgi: baño y cepillado

El pelaje doble, denso y resistente al tiempo hace que el Corgi pierda pelo de forma regular, con una muda más intensa en primavera y a comienzos del verano. El cepillado diario con peine y cepillo de cerdas ayuda a retirar gran parte del pelo suelto antes de que quede por la casa. Durante la temporada de muda, los baños ayudan a aflojar el pelo muerto, y el perro debe estar completamente seco antes de comenzar el cepillado. El uso de un peine también resulta útil para trabajar la capa interna.

Alimentación

El Corgi puede alimentarse con comida de alta calidad, ya sea comercial o preparada en casa bajo supervisión veterinaria. La dieta debe ajustarse a su edad, tanto si es cachorro como adulto o senior. También se indica que un perro promedio requiere entre 150 y 300 gramos de alimento comercial equilibrado al día.

Es una raza con tendencia a comer en exceso, por lo que conviene controlar la cantidad de comida, las calorías y el peso. Las golosinas pueden usarse en el entrenamiento, pero en exceso pueden favorecer la obesidad. Debe tener siempre agua limpia y fresca a su disposición.

Salud

El Corgi de gales es, en general, una raza sana, con una esperanza de vida que se sitúa entre 12 y 14 años, y también entre 12 y 13 años según otra de las fuentes. Aun así, presenta predisposición a varios problemas de salud que deben vigilarse.

Entre las afecciones mencionadas están la displasia de cadera y la displasia de codo, los trastornos oculares, los problemas cardíacos, la mielopatía degenerativa y la enfermedad de von Willebrand. También se citan las cataratas, la displasia de retina y el patent ductus arteriosus, una cardiopatía congénita presente al nacer.

La mielopatía degenerativa es una enfermedad neurológica progresiva que suele aparecer en perros de ocho años o más. Comienza con debilidad en las patas traseras y un andar inestable, y puede progresar hasta la parálisis. Existe una prueba de ADN para diagnosticarla, pero no tiene tratamiento.

La enfermedad de von Willebrand es un trastorno hereditario de la coagulación causado por una deficiencia del factor correspondiente. En cuanto a las cataratas, pueden provocar opacidad en los ojos y pérdida de visión. Por su parte, la displasia articular puede causar dolor, cojera y artritis con el paso del tiempo.

Dado su cuerpo largo y sus patas cortas, el sobrepeso es un problema especialmente importante en esta raza. El exceso de peso puede favorecer la osteoartritis y reducir tanto la calidad de vida como la esperanza de vida del perro.

Presencia histórica y popularidad

El Corgi ha alcanzado una gran notoriedad como perro de compañía y es una de las razas más populares del mundo. También se convirtió en la raza favorita de la familia real británica. La reina Isabel II desarrolló afición por estos perros desde joven, después de que su padre llevase a casa su primer corgi real, Dookie. Mantuvo esta relación con la raza durante décadas. Su último corgi, Willow, murió en abril de 2018, y en 2021 recibió dos nuevos cachorros.

La presencia de esta raza en la cultura popular también quedó reflejada en el estreno, el 3 de abril de 2019, del largometraje animado The Queen’s Corgi.