El terrier brasileño es una raza pequeña y activa, conocida por su energía, su inteligencia y su carácter despierto. Su historia está ligada al control de roedores y a la vida en granjas y almacenes, aunque hoy también es apreciado como perro de compañía. Conocer bien su comportamiento y sus cuidados ayuda a entender mejor qué tipo de convivencia necesita.

Origen

El terrier brasileño tiene su origen en Brasil y fue reconocido definitivamente el 21 de mayo de 2007. Su desarrollo se sitúa entre los siglos XIX y XX, cuando distintos terriers europeos llegaron al país y se cruzaron con perros locales. Su función principal fue la caza de roedores, especialmente en granjas y almacenes, algo que marcó de forma clara el carácter y las aptitudes de la raza.

Características

El terrier brasileño es un perro de tamaño pequeño, con un cuerpo ágil, firme y musculoso. Su aspecto recuerda al de otros terriers de trabajo, preparados para moverse con rapidez y reaccionar con facilidad. Tiene una expresión alerta y un temperamento muy vivo. Su apariencia general refleja bien su historia como perro activo y cazador de pequeños animales.

Comportamiento

Es un perro alegre, vivaz, curioso e inteligente. Suele mantenerse atento a todo lo que ocurre a su alrededor y responde con rapidez a ruidos o movimientos. Con su familia puede ser cariñoso y juguetón, pero a menudo se muestra más reservado con los extraños. También puede presentar un fuerte instinto de caza, por lo que conviene prestar atención a la convivencia con animales pequeños y trabajar bien la socialización desde cachorro.

Cuidados

Necesita ejercicio diario y suficiente actividad para canalizar su energía. Cuando se aburre, puede desarrollar conductas molestas, como ladrar en exceso, cavar o romper cosas. También requiere una alimentación equilibrada y un entorno en el que pueda mantenerse activo y estimulado. La educación con métodos positivos suele dar buenos resultados en esta raza, que aprende con facilidad cuando se trabaja de forma constante.

Peluquería del Terrier Brasileño: baño y cepillado

El cuidado del pelaje es sencillo. Durante las épocas de muda se recomienda cepillarlo dos o tres veces por semana para retirar pelo muerto, mientras que el resto del año necesita menos mantenimiento. No hace falta bañarlo con frecuencia y lo habitual es hacerlo solo cuando esté realmente sucio. También conviene revisar de forma regular las orejas y las uñas.

Curiosidades

En Brasil, esta raza también es conocida de forma coloquial como fox paulistinha. Su historia está relacionada con el control de plagas de roedores, una función que tuvo importancia en granjas, almacenes y otros espacios de trabajo. Aunque fuera de Brasil es más conocida por su nombre oficial, dentro del país ha recibido distintos nombres populares según la región.