El Sabueso Español es una raza originaria de España, reconocida definitivamente en 1957 e incluida en el grupo 6 de la FCI, dedicado a los sabuesos, perros de caza y razas similares. Se trata de un perro de tamaño mediano, robusto y resistente, con una larga tradición cinegética en la península ibérica y una especial aptitud para el rastreo, la caza de la liebre y la caza mayor.

Origen

Esta raza tiene su origen en España y está vinculada desde hace siglos al extremo norte de la península ibérica. La primera descripción de estos perros aparece en el Libro de la Montería de Alfonso XI, escrito en la segunda mitad del siglo XIV, donde ya se menciona a los sabuesos y a las sabuesas y se recogen las características que debían reunir.

Más adelante, los perros de caza ibéricos volvieron a aparecer en distintos tratados españoles de los siglos XV, XVI y XVII, entre ellos Tratado de la Montería, Discurso de la Montería, Origen y Dignidad de la Caça y Arte de Ballestería y Montería. Esta continuidad documental muestra que se trata de una raza con una implantación antigua y estable dentro de la tradición venatoria española.

Desarrollo histórico

Durante siglos, el Sabueso Español fue utilizado sobre todo para la caza del oso y del jabalí. También tuvo un papel muy importante como perro de sangre entre los cazadores que practicaban la ballestería y se empleó desde antiguo en la caza a traílla para localizar osos, jabalíes o lobos.

Con la generalización de las armas de fuego y el retroceso de la caza mayor, su uso en el norte de España se orientó progresivamente hacia la caza menor, especialmente hacia la liebre a la vuelta. Aun así, nunca dejó de utilizarse en la caza del jabalí y del corzo.

En la actualidad, la recuperación de las poblaciones de caza mayor en el norte de España ha favorecido un nuevo impulso en su uso, especialmente en la caza del jabalí dentro de la tradición montera norteña conocida como caza del jabalí a traílla.

Características generales

El Sabueso Español es un perro de tamaño mediano, de constitución robusta y aspecto fuerte y resistente. Presenta una cabeza bien proporcionada, orejas largas y acampanadas, un gran perímetro torácico y un cuerpo cuya longitud supera ampliamente la altura a la cruz. Sus costillas están bien definidas, el esqueleto es compacto y las extremidades son fuertes.

El pelaje es fino, liso y pegado al cuerpo. Los colores admitidos son el rojo y el blanco, tanto por separado como combinados. El tono rojo puede variar desde el limón muy claro hasta un rojizo amarronado. Se aceptan narices y uñas tanto negras como de color carne.

La raza muestra un elevado dimorfismo sexual. La altura en los machos oscila entre 52 y 57 centímetros, mientras que en las hembras se sitúa entre 48 y 53 centímetros.

Originalmente se distinguían dos subtipos dentro de la raza, el sabueso de monte y el sabueso lebrero, aunque con el tiempo ambos quedaron unificados.

Aptitudes de trabajo

Este perro de caza destaca por su gran olfato y por su capacidad para seguir rastros de muchas horas de antigüedad. Su voz es golpeadora, potente y de tonos graves, y su forma de modular el ladrido permite reconocer en qué fase se encuentra la cacería, ya sea el acercamiento, el levante, la persecución, el parado o la llamada a muerto.

En el norte de España, el ladrido del sabueso durante la caza recibe el nombre de latido o llatido, mientras que el acto de ladrar mientras avanza siguiendo un rastro se conoce como latir o llatir.

Su uso en la caza de la liebre ha sido muy frecuente. Tradicionalmente, una vez levantada la pieza, se esperaba que el perro, gracias a su tesón y a su pericia, lograra hacerla volver al lugar del levante, donde el cazador la aguardaba con arma de fuego. Esta modalidad es conocida como la caza de la liebre a la vuelta.

También se utiliza de forma destacada para la caza del jabalí en las monterías norteñas, sobre todo en la modalidad a traílla. En este tipo de caza, el perro, sujeto con correa, ayuda a localizar el encame del jabalí siguiendo el rastro de sus movimientos nocturnos hasta encontrar el lugar donde descansa durante el día. Una vez asegurado el encame, otros cazadores rodean la zona y varios perros son soltados para hacer saltar la presa y conducirla hacia ellos.

Comportamiento

El Sabueso Español tiene una expresión dulce, triste y noble. Se describe como un perro cariñoso y manso, aunque los buenos ejemplares muestran gran valor en la caza del jabalí.

Su carácter es marcadamente independiente, ya que ha sido seleccionado para cazar solo o acompañado únicamente por uno o dos sabuesos más. Por ello no se considera estrictamente un perro de jauría. Esta independencia también hace necesario un manejo firme en su educación para conseguir que trabaje únicamente los rastros de la especie cinegética que desea su dueño.

Clasificación

El Sabueso Español pertenece al grupo 6 de la FCI, dedicado a sabuesos, perros de caza y razas similares. Dentro de esta clasificación se sitúa en la sección de sabuesos y en la subsección de sabuesos de tamaño mediano. Según su ficha oficial, se trata de una raza que ha superado una prueba de trabajo.

Peluquería del Sabueso Español: baño y cepillado

El Sabueso Español tiene un pelaje fino, liso y pegado al cuerpo, por lo que su mantenimiento resulta sencillo y funcional. El baño debe realizarse cuando sea necesario, especialmente después de jornadas de caza o salidas por el monte, mientras que el cepillado regular ayuda a retirar suciedad, pelo muerto y restos acumulados en el manto. Esta rutina básica también permite revisar el estado general de la piel y mantener al perro limpio sin interferir en las cualidades naturales de un sabueso de trabajo.