El Ratonero Bodeguero Andaluz es una raza española de tamaño mediano, originaria de la provincia de Cádiz (Andalucía). Nació como perro de trabajo en las bodegas del Marco de Jerez, donde su función principal fue eliminar ratones que se escondían entre las barricas. Su perfil combina agilidad, atención constante y un marcado instinto de caza, con una convivencia generalmente amable y adaptable.
Identificación y reconocimiento
En la Federación Cinológica Internacional figura con el número 371. Pertenece al Grupo 3 (Terriers) y se encuadra en la sección de terriers de tamaño grande y mediano. Su país de origen es España, el idioma original del estándar es el español y el estándar vigente tiene fecha 03/09/2024. La raza cuenta con reconocimiento provisional y la prueba de trabajo solo se exige en los países que la soliciten.
Además del ámbito internacional, la raza ha sido reconocida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, por la Real Sociedad Canina de España y se incluye en el inventario de razas autóctonas de animales de compañía de Andalucía. La gestión del libro genealógico corresponde a la Real Sociedad Canina de España.
Origen ligado a las bodegas del Marco de Jerez
El desarrollo del Ratonero Bodeguero Andaluz se vincula a la actividad vitivinícola del Marco de Jerez, en localidades como Jerez de la Frontera, Sanlúcar de Barrameda y El Puerto de Santa María. A finales del siglo XVIII y principios del XIX, terriers aportados por comerciantes ingleses asentados en la zona se cruzaron con los perros que ya se utilizaban en bodegas y cuadras para controlar ratas y ratones. De esa selección surgieron perros especialmente dotados para la caza de roedores y otras alimañas, y con el tiempo se consolidó un tipo muy homogéneo.
La selección del color blanco respondió a un criterio práctico: facilitar la identificación del perro en la penumbra habitual de los espacios de trabajo.
Historia reciente, organización y consolidación
En octubre de 1983 se presentaron los primeros estatutos de una asociación de criadores ante el Ministerio del Interior, lo que marcó el inicio del Club Nacional del Perro Ratonero Andaluz. A partir de ahí se impulsaron acciones de difusión por Andalucía mediante demostraciones en exposiciones caninas, exposiciones ganaderas y ferias de ganado, junto con tareas de localización, medición y control de ejemplares para elaborar un estándar oficial.
Esa fase culminó con la redacción del primer estándar oficial en 1997 y su aprobación en enero de 1998 durante una asamblea extraordinaria del club. Posteriormente, en septiembre de 2000, se reconoció la raza y se aprobó el estándar propuesto, integrándola en el Grupo III, sección 1.ª (terriers de talla grande y media) dentro del marco de reconocimiento nacional.
El prototipo racial se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 13 de agosto de 2001 mediante una orden fechada el 2 de agosto de 2001. Más adelante, una orden autonómica de 19 de abril de 2010 la incluyó en el inventario de razas autóctonas de animales de compañía de Andalucía. En septiembre de 2020, el Ayuntamiento de Jerez declaró a la raza Patrimonio Cultural Inmaterial de la ciudad. A finales de 2012, el Kennel Club de Finlandia aceptó la participación de la raza en eventos organizados por esa entidad.
Desde septiembre de 2024, la raza figura como independiente en la Federación Cinológica Internacional dentro del Grupo 3 (Terriers).
Función tradicional: caza de roedores
Su empleo principal se centró en el control de plagas en bodegas, con un trabajo insistente para localizar y capturar ratones entre barricas y rincones. Esta selección práctica reforzó cualidades como la tenacidad, la atención sostenida y la capacidad de moverse con precisión en espacios de trabajo.
Apariencia general
Es un perro de tamaño mediano, ágil, delgado y atlético. Presenta una cabeza triangular con cráneo semiplano y ojos oscuros. Mantiene dentadura completa con cierre en tijera. En conjunto, se orienta a un tipo funcional, pensado para moverse con rapidez y coordinar acciones en tareas de caza de roedores.
Pelaje y color
El pelaje es corto y denso, con predominio del color blanco. Las marcas faciales combinan color fuego y blanco con presencia de negro en el patrón tricolor. Son habituales cejas de color fuego y una máscara melánica negra.
Temperamento
El Ratonero Bodeguero Andaluz es vivaz e inteligente y mantiene un instinto de caza muy marcado. Destaca por su tenacidad y por una atención constante, cualidades directamente relacionadas con su trabajo tradicional. Se le atribuyen olfato y vista muy eficaces, gran coordinación y una agilidad notable.
En la convivencia se asocia a lealtad, amabilidad y capacidad de adaptación al entorno. También se considera un perro amigable y, según el club de la raza, con buena relación con los niños.
Cuidados y mantenimiento
Como terrier de trabajo y perro muy activo, necesita actividad diaria y oportunidades de ejercicio que canalicen su energía. En higiene y rutina de peluquería, estas son las pautas prácticas de mantenimiento:
- Cepillado: entre 2 y 3 veces por semana para retirar pelo muerto y mantener el manto uniforme.
- Baño: 1 vez al mes suele ser suficiente, adelantándolo si se ensucia mucho.
- Uñas: si no se desgastan por sí mismas, recorte 1 o 2 veces al mes.
- Higiene dental: cepillado 2 o 3 veces por semana para reducir acumulación de placa y sarro.
- Oídos y revisión general: revisión frecuente de orejas, boca y patas; limpieza de oídos cada 15 a 30 días en perros sanos, ajustando si aparece suciedad, exceso de cera o mal olor.
Información adicional sobre la raza
No se han documentado enfermedades específicas asociadas a la raza. Aun así, se recomienda mantener revisiones veterinarias regulares.