El cane corso italiano es una raza originaria de Italia incluida por la FCI en el grupo 2, dentro de los molosoides y en la subsección de tipo dogo. Es un perro de gran tamaño, de constitución robusta pero ágil, con una larga vinculación histórica al trabajo de guarda, la protección del ganado y la caza. Ha superado una prueba de trabajo según la clasificación de razas de la FCI y su reconocimiento definitivo llegó el 21 de mayo de 2007.
Origen
Esta raza tiene su origen en Italia y está relacionada de forma directa con antiguos perros de trabajo empleados en tareas de protección y defensa. El cane corso desciende del Canis pugnax de la Antigua Roma, un tipo de perro fuerte y resistente que fue utilizado en contextos militares.
Además de esa raíz histórica, estuvo muy presente en el sur de Italia, especialmente en regiones como Calabria, Puglia, Lucania y Sannia. En esos territorios fue un perro habitual en el entorno rural, donde cumplía funciones ligadas a la vigilancia, la protección de propiedades y el trabajo con animales.
Desarrollo histórico
La trayectoria de la raza estuvo ligada durante siglos a tareas prácticas. En la antigüedad se utilizó para proteger el ganado en los campos italianos y más adelante también desempeñó funciones de perro pastor, de caza mayor y de guardia en desplazamientos comerciales largos.
Los primeros registros se remontan al siglo XVI, cuando este perro era utilizado para la caza de jabalíes y para la protección de granjas y establos. También existe documentación antigua sobre la raza en textos en verso y en prosa, y en 1998 se publicó un estudio que destacaba su uso militar.
Fuera de Italia, durante mucho tiempo fue una raza poco conocida. Incluso dentro de su propio país permaneció relativamente en segundo plano hasta que la mención del profesor Giovanni Bonatti impulsó su recuperación y divulgación. A partir de ahí, un grupo de aficionados trabajó para rescatarla y darla a conocer tanto en Italia como en el extranjero.
Nombre de la raza
Existen varias interpretaciones sobre el origen del nombre cane corso. Una de ellas lo relaciona con la idea de un perro poderoso, fuerte, moloso y robusto, en consonancia con su físico y su función tradicional. Otras hipótesis lo vinculan con la palabra latina cohors, con sentido de guardián, o con el término griego kórtos, asociado a la vigilancia de personas y animales.
Características físicas
El tamaño adulto se sitúa entre 64 y 68 cm en los machos y entre 60 y 64 cm en las hembras. El peso indicado es de 45 a 50 kg para los machos y de 40 a 45 kg para las hembras.
Presenta un cuerpo ligeramente más largo que la altura a la cruz, con una longitud total aproximadamente un 11 % mayor que esa altura. La cabeza alcanza el 36 % de la altura a la cruz. En conjunto, se trata de un perro musculoso, fuerte y sólido, pero sin apariencia pesada.
La cabeza es grande y de tipo moloso. El cráneo es ancho en los arcos cigomáticos y el stop está bien marcado. El hocico es fuerte, cuadrado y notablemente más corto que el cráneo, con una proporción aproximada de 1:2. La caña nasal es recta y la trufa, por lo general, negra, aunque puede presentar un tono acorde con la máscara gris.
Los ojos son medianos, de forma casi ovalada, bien separados y con una expresión atenta. El color del iris debe ser lo más oscuro posible en armonía con el pelaje. Las orejas son triangulares, caídas, de tamaño mediano y con inserción alta.
El cuello es fuerte, musculoso y de una longitud similar a la de la cabeza. La cruz es marcada y se eleva sobre la grupa. El dorso es recto, musculoso y firme, mientras que el lomo es corto y fuerte. La grupa es larga, ancha y ligeramente inclinada. El pecho está bien desarrollado y llega hasta el nivel del codo.
La cola es natural, de inserción más bien alta y muy ancha en la base. Durante el movimiento se lleva elevada, pero nunca erguida ni enroscada.
Extremidades y movimiento
Las extremidades anteriores presentan hombros largos, oblicuos y muy musculosos. El antebrazo es recto y fuerte, con carpo y metacarpo elásticos. Los pies delanteros son de tipo gato.
En las extremidades posteriores destaca un muslo largo y ancho, una pierna fuerte, una rodilla sólida y un corvejón moderadamente angulado. Los pies traseros son algo menos compactos que los delanteros.
El movimiento se caracteriza por pasos largos y un trote extendido. El trote es el movimiento preferido de la raza.
Pelaje y colores
Los colores aceptados son negro, gris claro, gris atigrado, atigrado, cervato con máscara gris, cervato con máscara negra, leonado con máscara gris, leonado, atigrado o rojo cervato. También se admiten pequeñas manchas blancas en las patas, el pecho y el hocico.
Temperamento
El cane corso es un perro valiente y equilibrado, con un temperamento bastante dócil. Es una raza muy inteligente, fiel y protectora, con una fuerte vinculación hacia sus dueños.
En el entorno familiar se muestra tranquilo y tolerante, especialmente con los niños, aunque es imprescindible una socialización adecuada durante los primeros meses de vida. También aprende con facilidad cuando recibe un entrenamiento correcto.
La relación que establece con la familia es intensa, con especial tendencia a cuidar y proteger a las personas de su entorno, incluidos niños y ancianos. Aun así, no debe considerarse un perro nervioso ni agresivo si recibe el cuidado y la educación adecuados.
Funciones tradicionales y actuales
Históricamente, esta raza desempeñó tareas muy diversas. Se utilizó en la protección del ganado, la guarda de fincas, establos y propiedades, el pastoreo, la caza mayor y la vigilancia en viajes de comerciantes. También tuvo un antiguo uso militar.
En la actualidad, se le atribuye una gran versatilidad. Puede actuar como perro guardián, de policía, de caza y de compañía. Esa variedad de funciones se apoya tanto en su inteligencia como en el fuerte vínculo que desarrolla con su familia.
Situación legal y precauciones
Debido a su fuerza física y a su temperamento, esta raza se considera potencialmente peligrosa o está sujeta a restricciones en varios países y jurisdicciones. Entre los lugares mencionados figuran Noruega, Dinamarca, parte de Australia, el Reino Unido y determinados territorios de la India y de Estados Unidos.
Por ello, conviene consultar siempre la legislación local, provincial o nacional antes de adquirir uno de estos perros o viajar con él, ya que pueden existir requisitos como licencias, seguros y el uso obligatorio de arnés y correa.