El alano español es un perro molosoide funcional, rústico y armónico, criado para trabajar con potencia y resistencia. Combina una estructura corredora —ágil, rápida y muy resistente— con un carácter serio y valiente, lo que explica su uso tradicional como perro de presa y de caza mayor.

Origen e historia

Sus orígenes se consideran muy antiguos. A lo largo de los siglos se integró en actividades ligadas a la montería, la ganadería y el manejo de reses. En la tradición cinegética aparece como un “presa corredor”, seleccionado por instinto de presa y por capacidad de alcance y sujeción.

En el plano histórico-cultural, se le cita en textos de montería medievales y se le representa en obras pictóricas y grabados vinculados a escenas de caza y manejo de toros. En época moderna se documenta un declive notable a finales del siglo XIX y comienzos del XX por cambios en usos militares, cinegéticos y ganaderos, hasta llegar a considerarse muy raro hacia los años 60. La recuperación se impulsó desde los años 90 con programas de cría y búsqueda de poblaciones remanentes en zonas rurales.

El reconocimiento como raza por la Real Sociedad Canina de España llegó en 2004. No está reconocido por la FCI ni por el AKC.

Otros nombres

También se conoce como alano montero español, alano cinegético, lebrel de presa o alano gentil.

Función tradicional

Su funcionalidad clásica es la caza mayor como perro de diente: alcanza y sujeta piezas como ciervos y jabalíes. Además, ha sido perro de guardería y apoyo en entornos rurales. Por su polivalencia, puede actuar como perro de trabajo, guardián, compañero o perro de rancho en manos con experiencia.

Características

Es un perro de tamaño medio-grande. La altura se sitúa en torno a 58 a 65 cm, con un mínimo recomendado de 60 cm en machos. El peso habitual es de 35 a 40 kg en machos y de 30 a 33 kg en hembras.

La cabeza es grande, de aspecto rectangular, con cráneo ancho y fuerte. El stop está marcado sin ser brusco. El hocico es corto, romo, ancho y profundo. La boca es grande y cuadrada, con mordida en tijera o en pinza. Los ojos son pequeños, almendrados u oblicuos y bien separados. Las orejas son pequeñas, de inserción alta, con caída hacia delante.

El cuerpo es sublongilíneo y atlético, con una mecánica elástica que favorece el avance eficiente y sostenido. Las patas son largas y potentes, pensadas para correr y mantener velocidad durante distancia.

El pelo es corto y grueso; aparece suave en la cabeza y más áspero en el cuerpo. Los colores incluyen atigrado, rojo, negro y combinaciones como pinto o berrendo, con posibilidad de máscara negra. La piel se indica como muy gruesa.

Temperamento

Es noble y serio, muy obediente con su guía, cariñoso con los suyos y retraído con desconocidos. Mantiene un punto dominante y una valentía muy marcada, especialmente en trabajo. Tiende a ser poco ladrador y a vigilar en silencio, actuando cuando la situación lo exige.

Cuidados

Necesita ejercicio diario abundante. Una base práctica es superar una hora diaria y acercarse a dos horas en días normales, combinando paseos largos con actividad libre en espacio amplio. Por tamaño, carácter y necesidad de movimiento, encaja mejor en hogares con terreno o acceso frecuente a campo, y en manos con experiencia en perros de trabajo.

La educación debe ser firme y constante desde joven para canalizar su dominancia, reforzar obediencia práctica y asegurar control en situaciones de estímulo alto.

Peluquería del alano español: baño y cepillado

El manto corto requiere mantenimiento sencillo. Un cepillado semanal ayuda a retirar pelo suelto y mantener la piel en buen estado. El baño se reserva para cuando realmente lo necesita por suciedad, usando productos específicos para perro y secando bien después.

Como rutina general, conviene cepillar dientes con frecuencia, recortar uñas de forma regular e inspeccionar orejas para mantener una higiene completa.