El Akita (Akita inu) es una raza japonesa de talla grande, de estructura sólida y bien equilibrada. Se orienta como perro de compañía y se caracteriza por un temperamento calmado, fiel, dócil y receptivo, además de un movimiento flexible y poderoso.
Identificación y clasificación
En la FCI figura como Akita (AKITA), con el número 255. Está incluida en el Grupo 5 (perros tipo spitz y tipo primitivo), sección de spitz asiáticos y razas semejantes. La raza está reconocida a título definitivo, con fecha de reconocimiento 13/03/1964. El idioma oficial original del estándar es el inglés. El estándar oficial válido tiene fecha 13/03/2001 y no está sometida a prueba de trabajo.
Origen y evolución
En Japón no existían razas grandes en el inicio de su historia moderna; los perros eran, por lo general, de talla pequeña o mediana. Desde 1603, en la región de Akita, los llamados Matagi Akitas (perros medianos empleados para la caza del oso) se utilizaron como perros de pelea. A partir de 1868 se cruzaron con Tosa y mastiffs, lo que incrementó la talla y diluyó rasgos propios del tipo spitz.
En 1908 se prohibieron las peleas de perros y la raza se preservó y prosperó como una gran raza japonesa. En 1931, nueve ejemplares fueron designados como monumentos históricos.
Durante la Segunda Guerra Mundial (1939–1945) se usó piel de perro para ropa militar y la policía ordenó capturar a todos los perros salvo los pastores alemanes destinados a tareas militares, lo que llevó a algunos aficionados a cruzar sus akitas con pastores alemanes. Al finalizar la guerra, la población había disminuido de forma peligrosa y coexistían tres formas: Matagi Akitas, akitas de pelea y akitas con influencia de pastor alemán.
En el proceso de restauración, un perro de la línea Dewa, Kongo-go, tuvo un éxito popular importante, con rasgos visibles atribuidos a la influencia de mastiff y pastor alemán. Paralelamente, criadores que buscaban recuperar el tipo japonés eliminaron rasgos foráneos mediante cruces con Matagi Akitas, estabilizando el akita grande que se conoce hoy.
Apariencia general y proporciones
El conjunto es el de un perro grande, de constitución fuerte, con mucha sustancia y rasgos sexuales secundarios bien marcados. Mantiene una expresión de nobleza y un porte sobrio. En proporciones, la relación entre altura a la cruz y longitud del cuerpo (desde la punta del hombro hasta la punta de la nalga) es de 10:11; en las hembras el cuerpo resulta ligeramente más largo.
Cabeza
El cráneo es proporcional al cuerpo y la frente es ancha, con surco claro y sin arrugas. El stop está definido. La trufa es grande y negra; en ejemplares blancos se admite una falta de pigmentación pequeña y difusa, aunque se prefiere el negro.
El hocico es moderadamente largo y fuerte, con base amplia y adelgazamiento hacia la punta sin llegar a ser puntiagudo; la caña nasal es recta. La mordida es en tijera, con dentadura fuerte. Los labios son pegados y las mejillas están moderadamente desarrolladas.
Los ojos son relativamente pequeños, casi triangulares, con el ángulo externo ligeramente elevado, colocados a distancia moderada y de color pardo oscuro. Las orejas son pequeñas, gruesas y triangulares, con puntas ligeramente redondeadas, moderadamente separadas, erguidas e inclinadas hacia adelante.
Cuerpo
El cuello es grueso y musculoso, sin papada, equilibrado con la cabeza. La espalda es recta y firme, el lomo es amplio y musculoso, y el pecho es profundo con antepecho bien desarrollado y costillas moderadamente arqueadas. El vientre es bien recogido.
La cola tiene implantación alta, es gruesa y se lleva vigorosamente enroscada sobre la espalda; cuando cuelga hacia abajo, la punta casi alcanza los corvejones.
Extremidades y pies
Los hombros son moderadamente oblicuos y desarrollados; los codos van pegados al cuerpo. Los antebrazos son rectos y de huesos pesados. Los pies anteriores son gruesos, redondos, arqueados y con dedos apretados.
Los posteriores están bien desarrollados, son fuertes y presentan angulaciones moderadas. Los pies posteriores también son gruesos, redondos, arqueados y con dedos apretados.
Movimiento
El desplazamiento es flexible y poderoso.
Pelaje y colores
La capa externa es lisa y de textura dura; la interna es fina y abundante. En la cruz y las caderas el pelo es algo más largo, y el pelo de la cola supera en longitud al del resto del cuerpo.
Se admiten los colores rojo-leonado, sésamo (rojo-leonado con puntas negras), atigrado y blanco. Todos los colores, salvo el blanco, presentan urajiro: pelo blanquecino a los lados del hocico, mejillas, debajo de la mandíbula y en el cuello, además de pecho, abdomen, parte inferior de la cola y cara interna de los miembros.
Peluquería del Akita: baño y cepillado
El Akita tiene una doble capa densa: para mantenerla, el cepillado debe hacerse al menos una vez por semana y, durante las dos mudas fuertes del año, conviene pasar a cepillado diario hasta retirar el subpelo suelto; estas mudas suelen concentrarse en primavera y otoño. El baño se plantea de forma puntual y, si se fija una rutina, un intervalo orientativo de 4 a 6 semanas es un marco habitual siempre que el manto se mantenga bien entre baños; tras el baño, es importante secar por completo antes de cepillar para que el pelo muerto se desprenda mejor. Como parte del mantenimiento, las uñas se recortan de forma regular y, en la mayoría de perros, cada 3 o 4 semanas suele encajar con el crecimiento de la uña.
Tamaño
Altura a la cruz:
- Machos: 67 cm
- Hembras: 61 cm
Se tolera una variación de más o menos 3 cm.
Temperamento
El akita mantiene un temperamento calmado, fiel, dócil y receptivo.
Faltas y faltas descalificantes
Se consideran faltas, entre otras: machos con apariencia feminizada o hembras con apariencia masculinizada, prognatismo superior o inferior, dentadura incompleta, lengua con manchas negras o azules, iris claro, cola corta y timidez.
Se consideran faltas descalificantes: agresividad o extrema timidez, anormalidades físicas o de comportamiento evidentes, orejas no erguidas, cola colgante, pelo largo (tupido), máscara negra y manchas sobre fondo blanco.